¿Son los plásticos oxodegradables realmente sostenibles?

¿Son los oxodegradables plásticos como los de siempre? ¿En qué se diferencian?

Suenan parecidos a biodegradable, pero los plásticos oxodegradables ni siquiera cumplen los requisitos de la norma UNE-EN 13432 sobre envases y embalajes valorizables mediante compostaje y biodegradación. Se anuncian como degradables, los encontramos, por ejemplo, en muchos supermercados, en films agrícolas para recubrir los suelos, en embalajes, y en algunas botellas plásticas. Pero, ¿son realmente respetuosas con el medio ambiente?

El impulso de los plásticos oxodegradables

Debido a normativas que pretenden prohibir los plásticos de un solo uso, los plásticos oxodegradables tienen desde hace unos años un impulso en su producción y uso. Principalmente, porque no es necesario modificar sustancialmente las propiedades físicas del plástico convencional para obtenerlo: se trata de plásticos convencionales a los que se les ha introducido un agente/aditivo químico prodegradante en pequeño porcentaje, que actúa como catalizador para romper las estructuras moleculares del polímero (normalmente se trata de metales de transición como el cobalto, el manganeso o el hierro).

Los plásticos oxodegradables son igual de fuertes, flexibles e impermeables que los plásticos convencionales. 

Al poderse producir en fábricas ya existentes, con ningún o muy poco coste extra, se considera un desarrollo eco-eficiente del plástico convencional.

 

¿En qué consiste el proceso de oxodegradación?

Es un proceso de descomposición química de la materia por oxidación. Los plásticos oxodegradables pueden desintegrarse en cualquier ambiente, siempre y cuando haya oxígeno, e incluso en ambientes donde no haya agua. Mientras el plástico sea útil, conservará todas sus propiedades mecánicas y físicas.

La luz y el calor acelerarán su degradación cuando queramos reciclarlos: empezarán a perder sus propiedades, se volverán más frágiles y se fragmentarán.

Podemos resumir el proceso de oxodegradación en dos etapas principales:

  1. Etapa de descomposición: puede iniciarse con la ayuda de rayos ultravioleta provenientes de la radiación solar. Esta provoca la oxidación química de las las cadenas poliméricas de este tipo de plásticos
  2. En una segunda etapa, existen mecanismos de tensión mecánica o bien se degrada el plástico por la oxidación de fragmentos plásticos de bajo peso molecular resultantes de la primera etapa.

¿Son los plásticos oxodegradables realmente una alternativa sostenible?

Los plásticos oxodegradables se producen en fábricas para que se degraden tras finalizar la vida útil y controlada del producto - tienen fecha de caducidad. Pueden ser reciclados y fabricarse a partir de otros productos reciclados. Además, su degradación permite reducir el plazo de degradación de estos plásticos de varios siglos a varios meses.

Ahora bien, en realidad, son plásticos que solo se deshacen parcialmente. Permanecen en forma microscópica en el medio ambiente, en los ecosistemas a los que llega. Siguen siendo plásticos producidos a partir de derivados del petróleo, por lo que contaminan y amenazan el medio ambiente. Cuando llegan al mar, aunque sea como partículas pequeñas, se convierten en alimento para los peces que luego terminan en nuestros platos: el ser humano podría terminar ingiriendo esos microplásticos.

Diferencias entre productos biodegradables, degradables y compostables

No es una solución que realmente beneficie al medio ambiente ni una solución al problema de los residuos, ya que mientras se van degradando los plásticos oxodegradables siguen liberando metales pesados y otros contaminantes.

¿Los plásticos oxodegradables, son biodegradables o compostables?

Encontraremos en muchas publicaciones que los plásticos oxoderadables son biodegradables: técnicamente lo son, porque se degradan por acción de la naturaleza; distorsionan el significado de la biodegradabilidad. En realidad, no son ni materiales biodegradables ni compostables, porque, por ejemplo, no cumplen con los requisitos de recuperación orgánica mediante el proceso de compost a nivel municipal. 

Si nos centramos en el caso de las bolsas oxodegradables, estas no se degradan de forma natural: se disuelven en vertederos con la presencia de ese catalizador o compuesto químico derivado del petróleo que tienen en su composición, se rompen, pero no pueden volver a formar parte del ciclo. Esto no las hace compostables.

El proceso de degradación de los oxodegradables

Se degradan en fragmentos de plástico invisibles para el ojo humano, pero estos micro plásticos siguen estando en el medio ambiente. A día de hoy no existen pruebas suficientes que demuestren que las minúsculas partículas de plástico que se producen durante su degradación puedan ser procesadas por microorganismos.

Las leyes van encaminadas a prohibir que los plásticos oxodegradables se entreguen en forma de bolsas de mano en las tiendas. Pero el cambio del plástico convencional a alternativas realmente sostenibles va de la mano de los comercios, supermercados, tiendas de ropa, etc., que quieran escuchar a una sociedad cada vez más concienciada y hacer acciones de responsabilidad social corporativa y ecológicas.