El difícil (y poco rentable) proceso del reciclado de plástico

La necesidad de reciclar el plástico viene de la enorme cantidad de productos plásticos en el mercado, lo que implica una gran cantidad de residuos plásticos. Se trata de materiales con alta resistencia a la degradación y que se obtienen de fuentes de energía no renovables y escasas. De ahí la importancia de hacer un correcto reciclado del plástico

Regulación en el reciclado de plástico en España

En España, hay varias normativas que regulan la gestión de los residuos plásticos. Las dos leyes más destacadas son:

  1. Ley 11/1997, de 24 de abril, de Envases y Residuos de Envases
  2. Ley 22/2011, de 28 de julio, de Residuos y Suelos Contaminados.

La idea de estas leyes es gestionar los residuos en general, y los plásticos, en particular, siguiendo esta prioridad:

  1. Reducción en origen. Es la acción más deseada y la más eficaz en la reducción de plásticos. Aquí entra la necesidad de encontrar productos substitutivos al plástico tradicional, como las bolsas compostables e hidrosolubles y envases, bandejas y cajas realizados con materiales 100 % biodegradables
  2. Reutilización o reciclaje. Conociendo los diferentes tipos de plásticos, se trata de separarlos del resto de basuras y poder utilizarlos de nuevo - con la misma función que tenían antes o con una nueva, tras una transformación
  3. Valorización. Los plásticos poseen un elevado poder calorífico, así que la idea es aprovechar y recuperar la energía que aún quede en los residuos plásticos al incinerarlos.
  4. Vertido. Hasta hace poco tiempo en España esta ha sido la opción más utilizada, si bien es la más perjudicial y la última que debería realizarse. Verter plásticos es caro. Aparte de malo para el medio ambiente, en los vertederos se suele cobrar en función de su volumen, que es mayor que su peso. Y al ocupar tanto, se tienen que ir construyendo nuevos vertederos.

¿Cómo se puede reciclar el plástico? La (compleja) ruta del reciclado mecánico de plásticos

Las plantas de reciclaje españolas reciclan botellas de agua y refrescos, envases de leche y detergentes, bolsas, filmes, envases de yogures y bandejas; que pueden llegar de los hogares, de comercios, mercados, hostelería, de las industrias, de la construcción y de la agricultura. 

Lo que se consigue con el reciclaje del plástico es convertirlo en otros objetos que seguramente no serán nuevamente reciclables. Por ello, se legisla cada vez más para reducir el plástico en el origen.

Tras separar los plásticos, llegan a las plantas de reciclaje para triturarlos, lavarlos, secarlos y homogeneizarlos, formar un aglomerado plástico y convertirlos en largos filamentos. En este proceso se obtiene granza, unas pequeñas bolas que se almacenan en sacos para su uso como nueva materia prima que se podrá usar para nuevas aplicaciones.

El plástico supone más del 12 % de los residuos sólidos urbanos

Pero no todo el plástico que arrojamos al contenedor amarillo se recicla. Por ejemplo, no se pueden aprovechar los que tienen demasiada tinta (la tinta disminuye la viscosidad y posibilidad de crear filamentos con el plástico). Además, hay envases de plástico que no cubren ni sus gastos de reciclaje, como los envases de yogures. Los residuos industriales son los más ‘rentables’: son homogéneos, abundantes y están menos sucios. 

Infografía proceso de reciclaje

Fuente: Acteco

Los sistemas mecánicos de reciclado de plásticos cuentan con los siguientes procesos:

  1. Recepción de residuos plásticos no peligrosos
  2. Selección y descontaminación mecánica (selección y separación automática de materiales)
  3. Triturado homogéneo
  4. Lavado y separación para retirar impurezas
  5. Secado, fundición y extrusionado. El proceso de extrusión utiliza el calor y la fricción para fundir los polímeros del plástico y crear una masa uniforme
  6. Granceado y empaquetado. Los filamentos que se obtienen se cortan para obtener la granza
  7. Certificación y empaquetado.

Reciclado de plástico en cuatro etapas

  • Etapa 1: recogida selectiva a través del contenedor amarillo. En España estos contenedores cubren más del 90 % de la población.
  • Etapa 2: selección de materiales. Antes de comenzar el reciclado del plástico hay que separarlo de otros materiales. En España hay más de 90 plantas de selección de materiales.
  • Etapa 3: reciclado de plásticos. Son los procesos de trituración, lavado, secado, extrusionado y granceado.
  • Etapa 4: productos hechos con plástico reciclado. La granza reciclada sirve de materia prima para, por ejemplo, tuberías, piezas industriales, bolsas de basura, mobiliario urbano, sector textil, etc.

 

El reciclado de plástico puede empezar en casa

¿Cómo puedes hacerlo para que el reciclado de plástico se convierta en un hábito (muy beneficioso) y generes conciencia en tu entorno? Para ayudar a la conservación y el medio ambiente desde casa, puedes:

  • Clasificar los envases de los productos una vez los hayas consumido
  • Reutilizar los que puedas: botellas, envases de bebidas o detergentes, etc.
  • Darles un segundo uso y mejora la decoración de tu casa
  • Acudir a supermercados y comercios que utilicen bolsas y envases sostenibles para un consumo responsable.

Objetivo: reducir la dependencia de productos embalados en plástico

Si recicláramos correctamente el plástico cada día podríamos:

  • Reducir el volumen de plásticos que llegan a los vertederos. De ahí la importancia de clasificarlos correctamente en casa
  • Ahorrar en combustibles no renovables, como el petróleo, que se utilizan para fabricar plástico
  • Las fábricas y plantas procesadoras de envases de plástico producirían un menor impacto ambiental
  • Favoreceríamos un menor uso de agua y energía al procesar el plástico
  • Al mismo tiempo, emitiríamos menos gases nocivos para el medio ambiente y la estabilidad de los ecosistemas.

¿Se puede reciclar más?

Reciclamos poco, y se trata sobre todo de una cuestión económica: no se reciclan más plásticos por una cuestión de rentabilidad. Para reciclar más necesitamos mercados para el plástico reciclado. Esto requiere que los materiales reciclado sean más baratos y con prestaciones similares al plástico ‘virgen’.

Barreras que dificultan el reciclaje del plástico

  • Utilizamos muchos plásticos diferentes: separarlos cuidadosamente encarece el proceso. Además, algunos se producen en cantidades pequeñas, lo que hace que su recogida, separación y reciclaje no sea rentable
  • Hay productos de plástico que a día de hoy aún son casi imposibles de reciclar: los que están demasiado degradados o contaminados, o los de un solo uso (cubiertos, bolsas ligeras, por ejemplo). Su reciclado no es rentable y, por ello, es mejor apostar por productos ecológicos y sostenibles
  • El diseño de muchos productos dificulta su reciclado: el color, las etiquetas difíciles de separar, productos con plásticos diferentes, etc.
  • Emplear plástico reciclado implica el riesgo de que no se puede garantizar el suministro continuo de un producto uniforme, ya que los plásticos reciclados tienen características variables. Debido a los procesos de tratamiento del plástico en su reciclaje, se degradan sus propiedades.