Bolsas hidrosolubles y su papel en la economía circular

Biodegradables, compostables y no tóxicas: así son las bolsas hidrosolubles

Quizá la mayoría de la población todavía no está muy familiarizada con las "bolsas hidrosolubles". Pero lo que sí sabe todo el mundo a estas alturas es que el problema con las bolsas de plástico se cuenta ya en toneladas y en siglos. En todo el planeta se consumen alrededor de 160.000 bolsas de plástico por segundo, y su nivel de reciclaje es bajísimo: solo se recicla una de cada 200 que se usan. Además, pueden tardar entre 150 y 500 años en disolverse. Al final tenemos toneladas de ellas en los suelos, en los mares, en los peces, e incluso en nuestros estómagos.

Bolsas hidrosolubles como substitutas de las bolsas de plástico

Gracias al uso de las bolsas hidrosolubles podemos conseguir que un artículo de uso tan habitual sea más ecológico, sostenible y respetuoso con el medio ambiente, además de cumplir con las nuevas normativas medioambientales.

No debemos entender las bolsas hidrosolubles como las nuevas bolsas de un solo uso. Mientras no hayan estado en contacto con el agua ni en ambientes demasiado húmedos, son reutilizables. Cuando cumplan su vida útil, y bajo la acción combinada del agua y la temperatura, se disolverán por completo sin dañar el ecosistema acuático al no dejar residuos. De esta manera, se convierten en material 100 % biodegradable mediante un proceso de oxidación: se convierten en agua, sales minerales y abono de calidad.

Incluso si se quieren desechar sin agua, la mayoría se compostan en cuestión de días, en un proceso de degradado acelerado que hace que la tierra sea más fértil.

Las bolsas hidrosolubles en la economía circular

A día de hoy, el precio de las bolsas hidrosolubles es superior al de las tradicionales bolsas de plástico. Pero si analizamos el coste bajo una visión global y circular, realmente son mucho más baratas. Bajo esta perspectiva de economía circular, debemos dejar de hacer comparaciones entre materiales basadas solo en el coste de adquisición.

Además, el mercado de las bolsas hidrosolubles, junto con el desarrollo tecnológico, evoluciona constantemente. Con ello, los precios serán también mucho más competitivos y cercanos a los de las bolsas de plástico tradicionales.

Economía circular: reducir los residuos al máximo 

Para extender el ciclo de vida de los productos, la economía circular es un modelo de producción y consumo que implica compartir, alquilar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar los materiales y productos existentes, todas las veces que sea posible. Poner en marcha este plan implica reducir los residuos al mínimo y acabar con el concepto de “usar y tirar”. 

Justo lo que buscan las bolsas hidrosolubles: para poder dar una segunda vida a una bolsa de plástico tradicional, hay que gestionarla, recogerla, limpiarla y volver a procesarla. Y eso no evita que pueda acabar en el océano. Todo esto supone unos costes extra que las bolsas hidrosolubles no tienen.

Entonces, ¿de qué están hechas las bolsas hidrosolubles?

El principal componente es el alcohol polivinílico (conocido por sus siglas PVA); un material que introduce un nuevo parámetro en la industria. Además, en su elaboración se utilizan plastificantes compuestos y aditivos orgánicos. El PVA es una resina soluble, y todas las substancias utilizadas son biodegradables y no tóxicas. Todo ello hace que el impacto en el medio ambiente sea mínimo.

En caso de que los usuarios finales quieran desecharlas en casa, pueden hacerlo de dos maneras:

  1. Disolviéndolas en agua caliente a través de las tuberías del agua, Se transforman en una solución acuosa no tóxica.
  2. Descartándolas en la basura orgánica, para posteriormente compostarse.

Características de las bolsas hidrosolubles

Solubles en agua

Como bien indica su nombre, son solubles en agua. Se disuelven completamente en ella y no dejan trazas. Pueden llegar a disolverse con saliva o con lágrimas

Biodegradables y compostables

Son biodegradables y compostables: se convierten en H₂O y CO₂/carbono por la acción de los microorganismos presentes en mares y ríos, sin dañar sus ecosistemas. No obstante: 

    • Aconsejamos evitar desecharlas directamente en mares, lagos, ríos, etc., aunque no representen un daño a la ecología marina por sus propiedades fisicoquímicas, a no ser que se apliquen acciones previas de disolución, y siempre de forma responsable

    • Si no exponemos estas bolsas al agua, pueden durar unos 180 días en el ambiente. Su propiedad compostable hace que no solo se degraden, sino que se conviertan en compost o abono. Se crea así un ciclo de materia orgánica que evita la contaminación del medio ambiente o las emisiones que se producen al transformar los residuos

    Proceso de producción no tóxico

    Su proceso de producción es no tóxico. Los materiales utilizados son inocuos (también para el cuerpo humano). Podríamos bebernos el agua en la que se disuelven sin que nos pasase nada. Además, al descomponerse no generan residuos ni microplásticos

    Material resistente

    Presentan una mayor elasticidad que los plásticos utilizados en las bolsas convencionales. 

    Menor durabilidad

    Su durabilidad es más corta que la del plástico tradicional, precisamente por su composición orgánica. No se pueden almacenar por años, sino que se tienen que consumir en menos de un año para que no pierdan sus propiedades de resistencia. Es por ello que su almacenaje se debe controlar cuidadosamente: mejor en sitios secos, a temperatura constante, evitando la humedad y la luz del sol de forma directa

    Personalización

    Se pueden personalizar con tintas degradables o inocuas.

    Principales ventajas de las bolsas hidrosolubles

    • Reducen la concentración de desechos en los vertederos. Las bolsas de plástico tradicionales son materiales muy peligrosos por el largo tiempo que tardan en descomponerse.
    • No impactan negativamente en el medio ambiente.
    • Tienen la misma resistencia que las bolsas de plástico.
    • Al incluir el logo o la imagen de tu negocio, haces que este se muestre afín a proyectos de sostenibilidad económica, social y medioambiental.

    Posibles usos de las bolsas hidrosolubles

    • Los que harías una bolsa de plástico tradicional, que es a la que quieren substituir: en tiendas, supermercados, etc., para dispensar de forma segura materiales domésticos e industriales.
    • Publicidad y promoción de tu negocio o campaña.
    • En crisis sanitarias como la provocada por la covid-19, su uso evita el riesgo de contagios en la manipulación de objetos, prendas, etc., en las lavanderías de hospitales y centros de salud.

    Dadas sus propiedades, no se recomienda el uso de bolsas hidrosolubles en situaciones donde haya riesgo de humedad o cuando tengan que estar expuestas a la luz solar o a la lluvia.

    Si estás pensando en utilizarlas en tu negocio o promoción, en Byepack podemos ofrecer precios personalizados para grandes cantidades. Eso sí: para ser responsables y darles el uso y la vida que les corresponde, piensa si les vas a dar salida a corto o medio plazo, ya que tienen un tiempo de caducidad.