Plásticos biodegradables: por qué son el futuro

¿Seríamos capaces de vivir sin plástico? Está claro que, al menos hasta el momento, ha sido un elemento esencial para nuestro desarrollo como especie. Pero el hecho de que sea imprescindible no lo hace beneficioso para el medio ambiente. Por ello, cada vez la apuesta de los consumidores, Administraciones públicas y empresas pasan por los plásticos biodegradables.

¿Qué son los plásticos biodegradables?

La durabilidad de los muchos plásticos que utilizamos a lo largo del día viene determinada por la materia prima que se usa como base para crearlos. Su origen es derivado del petróleo: tanto su naturaleza como por su estructura molecular no se pueden degradar de forma natural; no tienen un origen orgánico, no siguen un proceso de descomposición natural y se degradan dejando sustancias tóxicas. Los plásticos de bolsas y botellas suelen estar hechos de polietileno o polipropileno, polímeros indestructibles al corto y medio plazo.

Los plásticos biodegradables tienen uniones muy débiles. Es por ello que se degradan fácilmente y los procesos metabólicos de bacterias y hongos pueden romper estas uniones. Solo podemos considerar plásticos biodegradables a aquellos que se descomponen en fragmentos que los microorganismos puedan consumir como nutrientes. El agua, junto con las enzimas y los ácidos orgánicos generados por bacterias y hongos, pueden romper estos enlaces y metabolizar las unidades hasta convertirlas en agua, dióxido y metano. Con estos materiales, los microorganismos que participan en su degradación pueden generar materia orgánica.

 De esta manera, los plásticos biodegradables se convierten en alimento de hongos y bacterias, su eliminación en el medio en el que se hallen está garantizada, y se va a conseguir en un período de tiempo determinado (y mucho más corto que el que supone la destrucción de los plásticos convencionales). 

Las empresas que apuestan por un mundo más verde están renovando o están pensando en renovar su packaging de marca con plásticos biodegradables para que se adapte a las exigencias de los consumidores que valoran la sostenibilidad.

¿Cómo clasificar los plásticos biodegradables?

Por su origen:

  • De origen fósil: a partir de petroquímicos con aditivos biodegradables, para mejorar su biodegradación
    • PBS (succinato de polibutileno): utilizado para botellas, bandejas y otras soluciones de packaging
    • PES (poletersulfona): muy utilizado en la industria alimentaria y farmacéutica
    • PBAT (polibutileno de taraftalato adipato): flexible, transparente y con buena tolerancia al calor
    • PCL (policaprolactona): al ser resistente, se utiliza para hacer films
    • TPS (almidón termoplástico): es una mezcla de almidones de diferentes plantas y poliésteres

  • De origen biológico y de recursos renovables, los conocidos como bioplásticos. Están hechos con materiales de base biológica, biodegradable, o con materiales con ambas propiedades. Son productos que se derivan (total o parcialmente) de la biomasa procedente de, por ejemplo, el maíz, la caña de azúcar o la celulosa

    • PLA (ácido poliláctico): utilizado para producir recipientes y embalajes que van a estar en contacto con los alimentos
    • PHA (polihidroxialcanoatos): empleados en tapones y bolsas
    • Bioplásticos basados en almidón: su gran ventaja es que también son hidrosolubles
    • Bioplásticos basados en celulosa: empleados en la producción de etiquetas y tapones.

 

Por su compostabilidad:

La compostabilidad es la capacidad que tienen, en este caso los plásticos biodegradables, de transformarse en compost/abono mediante el proceso de compostaje. El compost se origina de la desintegración y biodegradación en presencia de oxígeno de los residuos orgánicos.

Proceso de compostabilidad

Fuente: MATER-BI

Con este criterio encontramos dos tipos de plásticos biodegradables:

  • Biodegradables no compostables
  • Biodegradables compostables o BioCom: son de origen vegetal (maíz, patata, trigo, guisantes, yuca, etc.) y además de biodegradables son compostables. Pueden ser 100 % de origen vegetal o parcialmente de origen vegetal; y también pueden proceder tanto de fuentes renovables como de fuentes fósiles, mientras sigan siendo biodegradables compostables. Al final de su vida se biodegradarán en condiciones de compostaje. Otras de sus propiedades son la permeabilidad, la transpirabilidad, y la solubilidad.
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¿Cuánto dura el proceso de descomposición de los plásticos biodegradables?

Según la norma UNE-EN 13432:2001 sobre envases y embalajes valorizables mediante compostaje y biodegradación, se considera que un plástico es biodegradable si se degrada el 90 % del material en un máximo de seis meses. La American Society for Testing and Materials (ASTM) cambia tiempos y porcentajes de degradación: un plástico biodegradable tiene que poder degradar un 60 % de su residuo en un máximo de 180 días. Siempre habrá que tener en cuenta la legislación vigente.

Veamos en esta tabla una comparativa de las características principales de los plásticos según su degradación, en la que se reflejan también las diferencias en los tiempos de degradación y condiciones:

Tipo de plástico

Forma de degradación

¿Qué surge de su degradación?

Tiempo de degradación

Biodegradable

Actividad biológica de microorganismos (hongos, bacterias), por vía aeróbica y anaeróbica

Dióxido de carbono, metano, agua, minerales y biomasa

Dos pautas para considerar un plástico como biodegradable:

- UNE-EN 13432: se descompone el 90 % en un máximo de 6 meses.

- ASTM: se descompone el 60 % en un máximo de 180 días.

Compostable

Actividad biológica por vía aeróbica

Dióxido de carbono, agua, minerales y biomasa.

El compostaje requiere de condiciones de planta específicas.

Según UNE-EN 13432 tiene que degradarse en un 90 % biológicamente antes de 6 meses.

Degradable

Degradación por actividad química

Microplásticos del plástico degradado

Los microorganismos no pueden metabolizarlo.

No es reciclable.

 

Utilidades de los plásticos biodegradables

  • Envoltorios para el envasado de alimentos. Si se utilizaran más plásticos biodegradables para esta utilidad, se podría reducir la contaminación originada por la venta masiva de productos alimenticios
  • Sector agrícola: se puede mezclar con capas de semilla y mantillo, y para producir coberturas de suelo y macetas
  • Medicina: suena a ciencia ficción, pero los plásticos biodegradables se pueden utilizar para desarrollar cápsulas degradables en el interior del cuerpo humano, microdispositivos o suturas que el cuerpo pueda absorber.

¿Cuáles son las principales ventajas de los plásticos biodegradables?

Las hemos ido viendo a lo largo del artículo, y las podemos sintetizar en que:

  • No producen residuos tras su degradación o reciclaje
  • Reducen las emisiones de carbono
  • Desaparecen o se reciclan: si son biodegradables y compostables, se utilizarán para compost/abono, regresando al medio ambiente. Si se reciclan, se pueden utilizar para fabricar otros objetos o materiales.

Para que estas ventajas no se conviertan en inconvenientes, es necesario que los plásticos biodegradables acaben en sistemas adecuados de reciclaje y/o compostaje, que haya más bioplásticos derivados de residuos agrícolas, y que se consiga optimizar su reciclaje (a nivel de cadena de proceso y de empleo de energía). 

Por último, es necesario que para promoverlos más como solución a los desafíos que plantea nuestra excesiva dependencia del plástico se informe y eduque correctamente a la sociedad en su uso responsable, y se definan y etiqueten correctamente para su uso, gestión y destrucción. Se necesitan estándares que permitan que los plásticos biodegradables puedan cumplir su función de mejorar la economía circular y se haga un uso responsable.