Nueva ley de residuos: más limitaciones al uso de plásticos de un solo uso

El proyecto de ley de residuos y suelos contaminados está sobre la mesa de las Cortes desde mediados de mayo de 2021. El principal objetivo es adaptarse a las directivas europeas para impulsar una economía circular. Para conseguirlo, pretende restringir y gravar los plásticos de un solo uso e incorporar dos nuevos impuestos verdes que ayudarán a ‘prevenir’ la generación de residuos.

La normativa sobre residuos y economía circular más importante de las últimas décadas en España

El texto, que ahora se someterá a debate de los grupos parlamentarios, revisa la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados para cumplir con las nuevas orientaciones y objetivos de residuos marcados por la Unión Europea. En línea con la Estrategia Española de Economía Circular (España Circular 2030), esta propuesta persigue establecer medidas para:

  • Proteger el medio ambiente y la salud humana, en lo que a residuos se refiere
  • Hacer un uso eficiente de los recursos, reduciendo el impacto global de su uso
  • Impulsar una economía circular y baja en carbono en España
  • Apoyar el reto de llegar a ser un país neutro en emisiones en 2050.

¿Qué objetivos quiere conseguir la nueva ley de residuos y suelos contaminados?

  • Reducir en 2030 un 15 % los residuos que España generaba en 2010
  • Incrementar las tasas de reciclado de residuos municipales 5 puntos porcentuales cada 5 años empezando en 2020
  • Reducir los recipientes alimentarios y plásticos de un solo uso hasta un 70 % en 2030.

Así, vemos que se basa en dos preocupaciones principales de la ciudadanía: medio ambiente y economía, introduce objetivos más definidos que los vigentes hasta el día de hoy, y propone la economía circular como eje conductor en materia de prevención de la generación de residuos, aumento de la reutilización y alcance de la plena reciclabilidad.

¿Por dónde empezar? La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, afirma que el cambio tiene que empezar por la prevención: para que un modelo de economía circular sea un éxito, es necesaria una notable reducción de la generación de residuos, así como una adecuada gestión de los mismos. 

¿Qué tasas e impuestos surgen de esta nueva ley de residuos?

Aparecen dos nuevos impuestos verdes, uno directo y otro indirecto:

Nueva tasa de 0,45 €/Kg de envases plásticos no reutilizables para avanzar en la prevención

Entre estos productos están los vasos para bebidas, sus tapas y tapones, y los recipientes alimentarios destinados al consumo inmediato. Pasan a considerarse envases, a efectos de la nueva propuesta de ley de residuos y suelos contaminados, todos los envases no reutilizables que contengan plástico diseñados para contener, proteger, manipular, distribuir y presentar mercancías (a excepción de los que sea necesarios para preservar o contener un artículo durante su vida útil). 

Los agentes implicados en la comercialización de estos productos deberán fomentar el uso de alternativas reutilizables, o de materiales no plásticos. Y es que la comercialización de estos productos deberá reducirse un 50 % en 2026 con respecto a 2020, y, como avanzábamos antes, deberá reducirse a un 70 % para 2030.

Tasa a la incineración y los vertederos

Se armoniza una tasa que ya existe en algunas comunidades autónomas: la del depósito de residuos en vertederos, incineración y coincineración. Según el tipo de residuo, oscilará entre los 1,5€ y los 40 € por tonelada métrica.

La propuesta de ley revisa también la regulación sobre la responsabilidad ampliada del productor del residuo y marca las obligaciones que se les podrá imponer mediante Real Decreto, así como las partidas de gestión de residuos que deben financiar los productores y los mecanismos de control para los sistemas individuales y colectivos de tratamiento de residuos que se creen¿Qué medidas propone esta nueva ley de residuos para incentivar la economía circular?

Para el establecimiento de objetivos de reducción de residuos y luchar contra la obsolescencia programada, las administraciones estarán obligadas a fomentar la reutilización de todos los recursos el mayor número de veces posible. La idea es clara: acabar con el concepto de usar y tirar.

Es por ello que esta nueva propuesta de ley exige, como una de las medidas, nuevas recogidas separadas, además de las ya existentes para el papel, los metales, el plástico y el vidrio:

  • A partir de 2022, los municipios de más de 5.000 habitantes deberán recoger los biorresiduos domésticos. A partir de 2024, el resto de municipios
  • A partir de 2025, deberán recoger los residuos textiles, aceites de cocina usados, residuos domésticos peligrosos y residuos voluminosos.

De esta forma, la iniciativa para incrementar las recogidas separadas de diferentes tipos de residuos recaerá en las administraciones locales, que deberán fomentar la separación y el reciclaje. Esto obliga a los ayuntamientos a disponer de una tasa o bien de prestación patrimonial diferenciada y específica para establecer el “pago por generación”. El pago de algunas de estas tasas de gestión de residuos municipales recaerá sobre los usuarios.infografía método ahorro plásticos

Cuando la ley se apruebe de manera definitiva también se prohibirá la destrucción de excedentes de productos no perecederos vendidos: textiles, juguetes y aparatos eléctricos no podrán destruirse - salvo que otra normativa así lo regule, debiendo destinarse preferentemente a su reutilización.

La propuesta de ley también plantea incentivar la mejor gestión de los residuos, el uso de productos y materiales reutilizados, reparados y reciclados, y la reparación de productos. Incluye, además, propuestas para incentivar la investigación y la innovación en el diseño y desarrollo de productos para que cumplan con la idea de una economía circular, la tecnología para reducir la producción de residuos e impulsar el reciclado avanzado y la refabricación.

¿Cómo quiere la nueva ley de residuos acabar con el “usar y tirar”?

A partir del 1 de enero de 2023 se prohíbe la distribución gratuita de los envases de plástico no reutilizables. Se deberá cobrar por cada uno de estos productos que se entreguen al consumidor, reflejando su precio en el ticket de venta.

La propuesta de ley de residuos no se queda solo en plásticos de uso alimentario: también introduce medidas para otros artículos de plástico no compostable como artículos monodosis, anillas de plástico y palitos de plástico de sujeción.

Reducir y sustituir sigue siendo el enfoque al prohibir también la introducción en el mercado de otros productos de plásticos como bastoncillos, cubiertos, platos,, pajitas, etc. Cualquier producto hecho con plástico oxodegradable, o compuesto por microesferas de plástico de menos de 5 mm quedará prohibido, lo que supone que prácticamente todos los negocios se verán afectados por esta nueva ley.