Día mundial del agua 2021: “Valoremos el agua”

Contrapicado interior mar

La ONU ha elegido este lema para celebrar el Día mundial del agua este año

La celebración de este 22 de marzo del Día mundial del agua tiene como fin conocer mejor el significado que tiene el agua en el mundo, sus usos y cómo encontrar las mejores soluciones para asegurar su conservación y protección. Uno de sus objetivos principales es respaldar la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6: agua y saneamiento para todos de aquí a 2030. Porque las medidas que adoptemos sobre el agua son clave para reducir la pobreza, favorecer el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental.

¿Qué significa para ti el agua?

 

El agua significa cosas distintas para cada persona. Y cada una le da una importancia diferente en su hogar, en la economía, en la educación, en la integridad de su entorno natural y en su cultura. Su valor es mucho más que su precio: de cómo la valoremos dependerá cómo la gestionamos y compartimos. 

Así, el agua puede significar:

  • Salud, higiene dignidad y productividad
  • Conexión con la creación, con la comunidad y con uno mismo
  • Armonía y conservación de la naturaleza.

Sabemos que es útil para nuestras vidas y todas las personas debemos disponer de ella. Pero a día de hoy, 1 de cada 3 personas viven sin agua potable. En el contexto de la propagación de la covid-19, actualmente casi 3.000 millones de personas en el mundo no tienen cómo lavarse las manos. Son personas que están más expuestas a padecer graves enfermedades.

No protegemos un recurso vital que está amenazado tanto por el crecimiento demográfico como por la demanda creciente en los sectores agrícola e industrial. El cambio climático juega también en su contra, ya que cambia los patrones de disponibilidad del agua, que son más irregulares, agudizando la contaminación. Por eso es importante darle el valor que tiene y preservar este recurso.

La contaminación por plásticos está poniendo en peligro el agua

Nos es muy fácil abrir un grifo en casa, pero cada vez estamos más alejados de la realidad física, química y socioeconómica del agua. Es importante para los seres humanos, pero también para los ecosistemas y seres vivos del planeta.

Mares, lagos y ríos, que son fuente de alimentos y medicinas, ‘sumideros’ de carbono, y el hábitat de infinidad de especies vegetales y animales, se llenan cada año de toneladas de envases y bolsas de plástico, se llenan de la basura que producimos.

La mayor parte de la basura y la contaminación que afecta al agua se deriva de los plásticos. Los plásticos han llegado a todas partes y su degradación en el medio líquido hace que se introduzca en casi cualquier ser vivo que lo habite, a través de su ingesta y contacto permanente. 

infografía acciones reducir plástico

 

¿Sabías que una bolsa de plástico puede tardar cientos de años en desaparecer del planeta y que está hecha a partir de compuestos tóxicos?

Piénsatelo bien cuando utilizas una bolsa de plástico en tu día a día, y haz partícipe también a los negocios y empresas en los que consumes: entre todos debemos buscar alternativas sostenibles a las bolsas de plástico, como las bolsas hidrosolubles y compostables.

Si consiguiéramos limitar el aumento del calentamiento global a 1,5 ºC por encima de los niveles preindustriales, podríamos reducir la sequía causada por el clima hasta en un 50%. Y es que el clima extremo es el causante de más del 90% de los desastres mayores de la última década.

Perspectivas para abordar el valor del agua en su Día mundial

Según Naciones Unidas, el valor del agua es multidimensional. Veamos de forma general estos cinco ejes, que quieren impulsar el desarrollo de soluciones e iniciativas que ayuden a preservar el agua como recurso natural, así como fomentar el desarrollo sostenible de la población:

“Valoremos las fuentes de agua: recursos hídricos naturales y ecosistemas”

    El agua procede de los ecosistemas. La captamos pero la devolvemos al medioambiente contaminada. Tenemos que darle un mayor valor a la protección medioambiental: será lo que nos permitirá asegurar un suministro de agua de calidad y ser resilientes ante las crisis que originan las crecidas de agua y las sequías.

    “Valoremos las infraestructuras hidráulicas: almacenamiento, tratamiento y suministro”

    Las infraestructuras hidráulicas permiten almacenar y transportar el agua donde se necesita, además de ayudar a limpiarla y devolverla al medio ambiente tras su uso. Si faltan esas infraestructuras, no es posible el desarrollo socioeconómico ni salvar los ecosistemas. Debemos dejar de subestimar los costes sociales y medioambientales de estas infraestructuras.

    “Valoremos los servicios relacionados con el agua: agua potable, saneamiento y servicios de salud”

    Hemos visto especialmente durante el inicio de la crisis por la covid-19 cómo el agua desempeña una función esencial en hogares, escuelas, centros de salud o lugares de trabajo. Hay que trabajar para asegurar el suministro de agua potable y su saneamiento.

    “Valoremos el agua como insumo para la producción y la actividad socioeconómica: alimentación y agricultura, energía e industria, empresas y empleo”

    La agricultura es el sector que demanda más recursos mundiales de agua dulce, y también uno de los principales causantes de la degradación del medio ambiente. El agua es fundamental para la seguridad alimentaria, pero solo se evalúa desde una perspectiva económica, y no desde la mejora de la nutrición, la generación de ingresos, la adaptación al cambio climático y la reducción de las migraciones.

    Para las industrias y el sector energético, las amenazas vinculadas al agua pueden multiplicar sus costes y alterar sus cadenas de suministro. Si gestionan de manera deficiente el agua, dañan ecosistemas, socavan su reputación y sus ventas caerán. De ahí que cada vez más empresas planifiquen una gestión integrada de los recursos hídricos para potenciar su sostenibilidad y favorecer una gobernanza del agua que englobe a toda la sociedad y permita el desarrollo socioeconómico.

    “Valoremos los aspectos socioculturales del agua: cualidades recreativas, culturales y espirituales”

    “El agua es parte indisociable de la cultura”, afirman desde las Naciones Unidas. Es un elemento que nos conecta con la creación, la religión y la comunidad, como apuntábamos al inicio de este artículo. Pero, ¿cómo podemos cuantificar ese valor que le damos? Hay que ir más allá de ver el agua como un recurso práctico y prestar atención a su valor sociocultural y medioambiental.

    Al fomentar una cultura del consumo responsable del agua por parte de todos, ciudadanos, empresas e instituciones públicas, podremos ver realmente el valor del agua, la necesidad de su buen uso, cuidado y apoyo al medio ambiente. 

    ¿Qué acciones podemos hacer en nuestro día a día para valorar el agua como se merece?