Consejos para que tu empresa sea más sostenible

Si tienes pensado empezar acciones en tu empresa para que sea sostenible, no lo hagas como reclamo publicitario ni te lo tomes a la ligera: se trata de un objetivo serio, y muy ambicioso, que impacta en los ámbitos social, económico y medioambiental.

No obstante, es evidente que este esfuerzo conlleva numerosos beneficios e impactará positivamente en la rentabilidad de tu empresa.

¿Qué es la sostenibilidad en la empresa?

Por un lado, una buena estrategia de sostenibilidad se basa en la optimización de los recursos y, por tanto, puedes conseguir que tu compañía ahorre en gastos. Por el otro, los consumidores cada vez valoran -y compran- más a aquellas organizaciones que demuestran valores éticos, sociales y medioambientales. 

¿Qué se puede hacer para lograr un desarrollo sostenible?

Veamos algunos consejos para que puedas poner en marcha acciones para hacer que tu empresa sea más sostenible, se sume a las propuestas de economía circular, y pueda cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS):

Recicla e impulsa la separación de residuos

La recogida selectiva de residuos ayudará a un reciclaje correcto de todos los materiales y productos que se utilicen en tu empresa; ya sea una oficina, industria o negocio de hostelería o alimentación.

Al adoptar gestos tan sencillos como evitar las botellas de agua de plástico en una oficina y cambiarlas por botellas reutilizables, o eliminar las cápsulas de café y los vasos desechables. Si tienes cocina, optar por el compostaje de residuos orgánicos, estarças contribuyendo a evitar un desperdicio innecesario de recursos y una gran generación de residuos.

Pon en práctica la regla de las 3 ‘R’:

  • Reduce el volumen de residuos generados
  • Reutiliza objetos y materiales siempre que sea posible
  • Recicla cuando no tengas la posibilidad ni de reducir ni de reutilizar. Piensa más allá de reciclar papel y plástico: tenlo en cuenta también para el mobiliario y los equipos informáticos y sus componentes.

Para ello será importante que en el día a día de tu negocio favorezcas las prácticas sostenibles y recompenses a los empleados que las ejecuten.

Para fomentar las prácticas sostenibles en un ambiente favorable, puedes realizar entre tus empleados campañas de educación y capacitación ambiental: haz que comprendan la importancia de sus pequeñas acciones en el día a día y por qué deben hacerlas.

Esto será útil también para que, desde tus empleados, puedas incentivar los comportamientos responsables de tus clientes. Puedes ofrecer descuentos a aquellos consumidores o clientes que lleven a cabo acciones verdes

Escoge bien a tus proveedores y/o colaboradores

Si estos tienen también los valores de una empresa sostenible, con compromiso ambiental, te ayudarán a conseguir coherencia en tu cultura empresarial y a proporcionarte inspiración para encontrar nuevas vías hacia la sostenibilidad. También puedes colaborar con negocios locales para impulsar la economía de proximidad y reducir costes para el medio ambiente y para tu empresa.

Por ejemplo, si tienes un comercio de alimentación de KM0, con productos ecológicos y sostenibles, haz que tu packaging también lo sea: utiliza en tus puntos de venta bolsas compostables e hidrosolubles para un consumo responsable y sostenible, así como bandejas y cajas biodegradables para envasar los alimentos. 

Integra el ecodiseño

Este consejo va relacionado con el anterior: pensando en ecodiseño, idearás tus productos o servicios desde un punto de vista ambiental. Pero no hablamos solo del empaquetado, sino de tener en cuenta toda su vida útil cuando pienses en el proceso productivo, en cómo producir con bajo consumo energético, o cómo utilizar materiales para su producción procedentes de fuentes renovables.

Al mejorar la eficiencia de tus procesos, utilizarás los mínimos recursos posibles y los aprovecharás al máximo para desarrollar tu actividad empresarial.

Controla y reduce el consumo energético, de agua y de materias primas

Promueve e incentiva aquellos hábitos que ayuden a reducir el consumo energético (ajustar la climatización, o apagar los equipos electrónicos cuando no se utilicen y las luces al salir, reemplazar las bombillas tradicionales por bombillas LED, grifos con filtros para gastar menos agua, etc.). También puedes estudiar la posibilidad de cambiar los sistemas a otros más eficientes y que consuman menos.

Te será muy útil hacer un inventario de todos los consumos de suministros de tu empresa, con las cantidades mensuales y anuales, para que puedas analizar dónde puedes hacer cambios significativos.

A más gran escala, apuesta también por medir y reducir tu huella ambiental o huella de carbono: ¿cómo puedes repensar las acciones de tu actividad para que tengan el menor impacto posible sobre el medio ambiente?

Digitaliza los procesos y documentos

Tus facturas, contratos, etc., se pueden tramitar sin necesidad de utilizar papel: promueve en tu negocio el uso de sistemas de intercambio de archivos digitales, el envío de facturas y documentación por e-mail, etc. El ahorro parcial o total de papel ayudará a que tu negocio reduzca el impacto ambiental por la deforestación o el cambio climático.

Esto también lo puedes aplicar a las comunicaciones con tus clientes: evita imprimir catálogos, que quedan desactualizados con gran facilidad, gastan papel e impresión, y apuesta por vender online a través de tu web o de un marketplace, enviar boletines digitales con las novedades de tu negocio, ofertas, etc.

Acciones sostenibles para la empresa
Fuente: Movistar Destino Negocio

Impulsa el transporte sostenible

Tanto en la forma en la que gestionas tu flota de vehículos, o a la hora de fomentar el uso de transporte público o medios de desplazamiento alternativos para tus empleados.

El uso de medios de transporte eficientes a nivel energético puede estar entre las posibilidades de tu negocio y de tus empleados.

La pandemia ha demostrado, además, que es posible hacer reuniones sin desplazarse, utilizando las tecnologías para hacer videoconferencias, por ejemplo.

Con ello, se ahorra mucha energía por concepto de transporte y se optimiza el tiempo de trabajo. Trabajar desde casa, aunque sea solo unos días al mes, supone una reducción importante en las emisiones derivadas del transporte y facilita la conciliación de tus empleados.

Colabora en acciones sociales

Puedes colaborar con entidades, ONG o asociaciones que estén centradas en labores medioambientales, ya sea a través del patrocinio de sus actividades o impulsando de su mano actividades como la limpieza de parques locales y espacios verdes. Estas entidades pueden ayudarte también a compensar la huella de carbono: por ejemplo, plantando árboles.

Las empresas más sostenibles no son solo aquellas que contribuyen a hacer un planeta mejor. Con su compromiso, la sociedad, que les exige ese compromiso medioambiental, las percibe de forma positiva.

Algunas de estas acciones son muy fáciles de implementar: con un poco de sentido común, evitarás que tu empresa y el planeta se endeuden. Así que no subestimes el poder de influencia de tu negocio y de sus acciones a favor de la sostenibilidad y el futuro del planeta.