¿Cómo seleccionar proveedores sostenibles?

La sostenibilidad se ha convertido en los últimos años en uno de los temas clave en la planificación y gestión de las empresas y de sus cadenas de suministro. Que tus iniciativas de sostenibilidad alcances sus objetivos dependerá también de los proveedores con los que te relaciones, de cómo gestiones tus compras. ¿Sabes qué requerimientos debes tener en cuenta en tu negocio para seleccionar y contratar proveedores según las consideraciones ambientales de sus productos o servicios?

¿Cómo se puede gestionar la cadena de suministro y vincularla a objetivos sostenibles?

Es importante tomar decisiones a nivel de gerencia para integrar las preocupaciones ambientales en las organizaciones, mediante la reducción de las posibles consecuencias de los procesos de producción y consumo que genera una empresa. La pregunta de partida sería: ¿qué puedes hacer hoy para cubrir tus necesidades como empresa y no comprometer las necesidades futuras?

Ciclo de producción y consumo habitual de un producto

En primer lugar, dejar claras tus líneas para gestionar la sostenibilidad en tu empresa: se trata de extender la responsabilidad ambiental a la cadena de suministro. Si en los diferentes niveles de tu cadena de suministro, si entre los actores internos y externos, no se comprende bien el significado de sostenibilidad, te encontrarás con riesgos en tus operaciones sostenibles. Esto pondrá tu empresa en el punto de mira de las Administraciones, las ONG y los consumidores.

Tus prácticas sostenibles y las de tus proveedores se podrán enfocar en uno de estos tres grandes grupos:

  1. Acciones estratégicas a nivel social (por ejemplo, calidad del empleo), ambiental (por ejemplo, preferencia por recursos derivados de procesos de reciclado o renovables) y económico (por ejemplo, trazabilidad a lo largo de la cadena de suministro)
  2. Acciones de trabajo colaborativo con los grupos de interés y con tus proveedores 
  3. Gestión del riesgo financiero, en derechos humanos y en la contaminación de recursos naturales.

¿Por dónde empezar para escoger al mejor proveedor sostenible?

  1. Define los objetivos de tu empresa para identificar proveedores que generen sinergias contigo. Por ejemplo, ¿quieres que tus materias primas sean sostenibles? ¿O tu enfoque está más en el ámbito social y quieres colaborar con proveedores artesanales y/o locales?
  2. Evalúa la experiencia de tus posibles proveedores: visita sus páginas web, contáctales y conoce cómo trabajan, cómo cumplen con la normativa ambiental, qué esfuerzos hacen en materia de prevención, qué ofrecen y con que otras empresas colaboran. Tus clientes te podrán ayudar a contrastar la información que obtengas
  3. Asegúrate de que el proveedor es estable a nivel financiero: esto demostrará su capacidad para invertir en personas, equipo y planes de acción sostenibles. Quizá no tengan un gran capital pero sí una gestión excelente. Puedes promover o unirte a su capacidad de innovación para desarrollar e implementar sistemas de gestión ambiental que, por ejemplo, optimicen la logística y ayuden a disminuir la huella de carbono
  4. Solicita pruebas de sus acciones sostenibles: pueden ser certificados, etiquetas ecológicas, (auto)declaraciones ambientales, indicadores de impacto, etc., que te sirvan para no solo conocer sus criterios de sosteniblidad, sino cómo establecer una manera eficiente e innovadora de hacer negocio. En Byepack, por ejemplo, solo encontrarás bolsas y envases biodegradables y/o compostables, o hidrosolubles que cuenten con certificaciones nacionales e internacionales.
Algunas de las certificaciones de las bolsas biodegradables de Byepack

Así, el precio, las condiciones de pago, la calidad y el cumplimiento dejan de ser los únicos factores para valorar a tus proveedores. Lo prioritario pasa a ser la gestión sostenible de la cadena de suministro para crear valor.

Ideas para enfocar la gestión de proveedores sostenibles

Si quieres que tu empresa sea sostenible y pedir ese compromiso a tus proveedores, no puedes limitar la sostenibilidad a acciones puntuales o independientes de tu cadena de valor. Para crear valor, tienes que trasladar a tus proveedores tu intención de mejorar esas relaciones para generar innovación, aumentar la productividad y aportar valor añadido a todos tus públicos de interés. 

La implicación de la alta dirección 

Que el management se implique en la adopción de prácticas medioambientales en las compras es clave. La dirección debe estar alineada con las áreas de prioridad ambiental de la empresa. Desde “arriba” será más fácil transmitir la necesidad de colaborar con proveedores ecológicos

Disponibilidad de recursos y formación

Esto facilitará la adopción de prácticas ecológicas. Por ejemplo, la comunicación y la formación sobre impacto medioambiental del personal, en general, y del personal encargado de gestionar las compras con proveedores, en particular, impulsarán la evaluación y colaboración con proveedores sostenibles, porque conocerán las responsabilidad y los requisitos para implementar un plan de contratación de proveedores responsables

Un método

¿Tu empresa cuenta con metodologías para gestionar la calidad? Son buenas precursoras para impulsar una gestión de la cadena de suministro ecológica

Utilización del a tecnología

La integración tecnológica con proveedores y clientes te ayudará a valorar a los proveedores en función de sus prácticas medioambientales. Sin confianza y con poca infraestructura tecnológica, te será más complicado aplicar y evaluar prácticas sostenibles en cualquier punto de la cadena de valor

Prestar atención al consumidor

Escucha a tus clientes seguramente llevan tiempo pidiendo y haciendo presión para que tu empresa adopte prácticas de desarrollo sostenible. Traspasa esta petición a tus proveedores para ver su capacidad de innovación y adaptación a las nuevas necesidades en la gestión de suministros

¿Qué implicaciones tiene colaborar con proveedores sostenibles?

Tendrás que evaluar todo lo referente a tu cadena de producción, desde el uso sostenible de recursos naturales, el suministro y reciclaje de tus productos, la mejora continua y la adaptación para mitigar el cambio climático, por ejemplo. Así, tendrás que considerar la durabilidad, el consumo energético, la generación de residuos contaminantes o perjudiciales para el medio ambiente, el empaquetado/envasado, el uso de materiales reciclables, o cómo aplicar los principios de la economía circular.

Los retos son grandes, pero los beneficios de implicar a proveedores sostenibles en esta transformación de tu negocio son muchos y valiosos:

  • Ahorro económico: en los costes de operación, eficiencia y evaluación de necesidades
  • Apoyo a los retos medioambientales que se plantee tu empresa
  • Generación de procesos de innovación en la gestión de la cadena de suministro
  • Mejor imagen corporativa al hacer coincidir tu cultura empresarial con tus acciones para proteger el medio ambiente
  • Es una relación win-win: porque al optimizar vuestras operaciones conjuntas, ambas partes estáis dando un valor añadido a vuestras actividades. Ambos podéis ser más competitivos e innovadores.

Cada empresa es diferente, y por ello la gestión de un plan  para cumplir sus objetivos de sostenibilidad tiene que hacerse a medida de la situación de la compañía y del proveedor.

Por ejemplo, cuando trasladas a tu proveedor la responsabilidad para cambiar procesos o materias primas, esto puede provocar un aumento de los costes a corto plazo. La mejor alternativa es adaptar el nivel de exigencia a la capacidad del proveedor, de manera que pueda asumir los cambios y retos en un período razonable.